
Desde joven me sentí movida por el trato humano y personal. En búsqueda de una dirección, me diplomé en Turismo y dirección hotelera por la Universidad de Barcelona. Viajar y conocer diferentes culturas y personas me parecía fascinante.
En una etapa vital marcada por la búsqueda de intensidad, reto y acción y con más ganas de asentarme en un lugar fijo, accedí a la función pública mediante oposiciones, atraída por un entorno exigente, de alta responsabilidad y exposición constante a situaciones límite. Dentro de la institución, el contacto directo y sostenido con el sufrimiento humano despertó en mí una pregunta profunda: qué les ocurre realmente a las personas cuando atraviesan experiencias extremas, y por qué algunas heridas persisten más allá del tiempo y de los hechos.
Con el objetivo de comprenderlo inicié estudios universitarios de Psicología. Sin embargo, pronto confirmé que la explicación exclusivamente teórica no era suficiente para abordar el dolor que se manifiesta en el cuerpo, en la emoción y en la conducta.
Fue entonces cuando conocí la Terapia Humanista Gestalt. Comencé con un primer taller vivencial que supuso un punto de inflexión en mi trayectoria personal y profesional, y que me llevó a formarme y titularme como terapeuta Gestalt. Comprendí que el cuerpo nos lleva a lo conocido y no siempre es la calma´.
Realicé un posgrado en trabajo corporal, arte y movimiento, y continué ampliando mi formación mientras me dedicaba a ello en intervención con víctimas de violencia, abordaje de agresores y trauma, integrando una mirada profunda, respetuosa y orientada a la regulación y la seguridad.
Con 31 años de experiencia profesional en situaciones de difícil gestión emocional para quienes la sufren, hoy te acompaño a encontrar en ti, la seguridad y la calma que te permitirá mirar las heridas con compasión y escucha.
Renacer con pasión, es posible.

